26 may. 2016

"Life is either a daring adventure or nothing"
Llegas a casa de la oficina, la rutina es la misma de cada día, siempre entrando por la misma puerta, mirándote de reojo en el espejo de la entrada, dejando las llaves en el lugar de costumbre, la bolsa en la mesa, abres la puerta de tu refrigerador. Todo está en el lugar de costumbre. ¿Qué es la vida sino un eterno aburrimiento que viene después de un insoportable sufrimiento? ¿Para qué vale la pena vivir si no es para saldar una deuda con el mundo, la deuda de tu propia existencia? Todo se te cobra con un trabajo, el del hábito, el de la eterna rutina. Tan insoportable pero tan necesaria, la rutina se ha hecho parte de nuestro ser, nos hace sentir que no estamos indefensos... ¡Pero vamos, coño! Si entonces la rutina, el hábito, el trabajo para saldar la deuda es la que nos hace sentir atrapados pero seguros entonces es momento de comenzar un baile en la cocina, que la epilepsia surja de la motivación del diario vivir, que la danse macabre sea interpretada desde los más profundo de nuestra existencia, desde cada rincón de la casa, es hora de que los hombros que han soportado el propio peso del cuerpo se desentuman, "You never had nobody and I can't let you go" porque sólo se tiene a uno y tú decides el tipo de amo o amigo que decides ser contigo y es imposible que te dejes ir... a menos que dejes que la locura invada tu cuerpo entonces te vuelves tu propia pareja de baile ¡Zig et zig et zag, la mort en cadence!, ya no eres tu titiritero ni un títere siempre resistiéndose, paradójicamente, al titiritero; ahora eres tu pareja en una mutua reconciliación contigo, porque cuando tu cuerpo está roto, cuando aceptas que estás indefenso es cuando más poder tienes porque las barreras desaparecen, se expande tu ser, te reconcilias con el mundo y cuando te reconcilias después de una despersonalización es ahí cuando sientes en tu baile los susurros de Helen Keller diciendo:"Es como si hubiera estado dormida y despertado en un nuevo mundo", cuando bailas esos susurros en esencia todo es lo mismo pero en la locura, en la singularidad, en el extremo de las symphatias lo es todo "And I guess we're gonna make it after all (...) You know I know".

Mágnifico trabajo de Emarosa, nos recuerda un poco a DGD por tener un estilo característico tan fresco y luminoso. Una canción que sin la coreografía, sin la edición del video sería sólo un mensaje a medias, tan libre a la interpretación banal. Preciosa la actuación de Lindsay Ames que sin duda pudo interpretar en toda su extensión la esencia de Helpless (indefenso) haciendo de su coreografía uno solo con los múltiples matices de la voz de Bradley.

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