9 nov. 2016


El black metal desde hace más de una década —o desde siempre— ha venido caracterizándose como la rama del metal de mayor diversidad, desarrollando distintas vertientes que con el paso del tiempo han dejado de lado el satanismo con el cliché de “ser parte de las tropas del infierno” y el sentimiento misántropo, para profundizar en otros temas que mejor atañen al ser humano angustioso. Entre esos el existencialismo, depresión, la vida, muerte, el fatalismo, la soledad, lo espiritual, la naturaleza como deidad, sentimientos de nostalgia, lo surreal, la oscuridad de la humanidad, la sociedad moderna, sus adicciones y un laaargo etcétera, han sido solo algunos de los conceptos recurrentes en el estilo, y si ponemos todas esas cuestiones como fuente de inspiración podemos estar seguros que surgirán cosas muy valiosas en el modo de expresarse y definirse. Así fue que se fortaleció el género y más en específico sonidos como el post-black o el black atmosférico, que tambien se han ido nutriendo hasta nacer subgéneros conocidos como “Blackgaze”.

No había necesidad de ponernos estudiosos sobre la materia pero quería poner contexto en la transición de un estilo “frio” a música de calidez que conforta el espíritu, misma razón que da pauta para esta serie de artículos llamada “Black for your Soul”, lo negro para el alma o Black para el espíritu, como lo quieran traducir.

En esta serie y de manera aun indefinida iré destacando material que cumpla con esas características emotivas en la expresión de sus sonidos, estoy seguro que habrá mucho material pero ya veremos que sorpresas nos trae. Comenzando tenemos 3 lanzamientos recientes que han servido muy bien a su propósito y que se plantan desde puntos de vista muy distintos. El primero es la banda estadounidense Anagnorisis, la cual ya tiene varios años en la escena pero es hasta “Peripeteia” que doy con ellos y por fortuna no tardé en ponerle atención.
“Anagnorisis” viene del griego que significa ‘revelación’. En la literatura es un recurso narrativo que relaciona al individuo con el “reconocimiento a la verdadera identidad del ser” y me pareció importante destacar el significado por la naturaleza del contenido en Peripeteia. En lo conceptual este álbum es un acercamiento extremadamente personal en la vida de un individuo, poniendo de protagonista al vocalista Zachary Kerr quien explora su niñez de manera autobiográfica, haciendo de este álbum el mayor legado musical en su carrera y culminando una historia de 30 años, como lo explica la banda. El principal recurso son grabaciones reales que muestran a Zachary siendo entrevistado por su padre, los usan de samples y a través de eso abren paso al estupendo derroche instrumental.

Las risas de un niño conviviendo en familia, la mamá contándole historias de su infancia, cantándole con ternura para conciliarle el sueño o las respuestas inocentes del pequeño Zach cuando le preguntan que será de grande o lo que aprendió en la escuela, son raras desde la perspectiva ajena al no saber el origen detrás de la conversación pero sin duda se vuelve identificable y a nivel personal muy íntimo para quien sea que la escuche. Esta onda de meter audios es demasiado atractiva por el sentimiento de autentificad que otorga al espectador y la facilidad con que atrae. Lo identifico con el proyecto A Perfect Day que hace uso efectivo de samples cinemáticos y desde entonces se ha convertido en mi propuesta favorita del black metal actual.

La musicalidad en Peripeteia es por demás excelente a la hora de establecer el humor nostálgico, considero innecesario describir a detalle trabajos así de peculiares cuando es una experiencia para descubrir en retrospectiva las entrañas de un sujeto contando su origen y el recorrido que le llevo a ser el cantante de la prolífica banda Anagnorisis. El álbum entero merece escucharse con atención, cada repaso es adictivo para cualquier acérrimo de los sentimientos crudos del género.


La siguiente recomendación se trata del próximo trabajo de Ellende anunciado para lanzarse en algún momento de la semana que viene. Este proyecto solista se ha mantenido activo desde el 2011 y fue engendrado en Austria, un país histórico con raíces profundas en música clásica y que respira cultura en cada una de sus calles, tambien de ahí nace Mondstille una de mis bandas predilectas cuando se trata de melancolía sangrienta y cuerdas orquestales. Esos fueron los principales motivos por el que me intereso adentrarme en su sonido cuando encontré el disco homónimo “Ellende” allá por el 2013.

Con esa fantástica portada que de entrada sugiere todo lo que me gusta del black, me fui directo a escuchar “Todbringer”, palabra alemana que se puede traducir como “el portador de muerte” y a la vez interpreto como aquel que anuncia su llegada inevitable. Sabiendo eso la portada cobra sentido mientras se entiende que cada melodía tiene la intención de manifestar esas emociones.

La melancolía de Todbringer prevalece en cada nota y no permite ninguna otra sensación, pues aun cuando la crudeza agónica se desata esta se ve moderada por la marcha fúnebre y el implemento de una percusión imparcial, completamente limpia y libre de sentimiento. El estado anímico se ve consumido en la depresión con el rasgueo de guitarras acústicas que antepone la presencia de la muerte. Los signos vitales se inundan de dolor, la voz se ahoga en desesperación y las paredes sonoras se tornan grises. Queda presente un ambiente de tristeza, de luto pero sublime en la aplicación de los instrumentos donde las voces alcanzan el nirvana de la otra vida y vislumbran el inicio de la siguiente, termina el sufrimiento y así llega la armonía esperada, esa que te hacen desear en el clímax de cada canción.

Este disco es imperdible para el fanático del sonido pionero y tambien recomendable para los nuevos que gusten de temas sobrellevados con la calma incesante del post-rock y gruesas capas de distorsión.

Por último la recomendación de un disco que acaba de cumplir 2 meses de haber salido, del cual tengo entendido que “Ageless” es el primer trabajo que publican bajo el nombre Hesychast, antes llamada Vikarbyrgi, una reconocida banda del movimiento de black metal cristiano. Pero antes de entrar en conflictos sobre lo que puede o no considerarse propio del estilo, el black metal ya está enmarcado por sonidos y corrientes estilísticas bien definidas y no va de acuerdo como una corriente ideológica.
Habiendo dicho eso, a mi parecer es absurdo ver bandas que se cataloguen como cristianas por el mero hecho de incluir letras de alabanzas, como ya se lo había comentado a un amigo de la página, eso no marcaba una diferencia mientras no incluyeran canto góspel o música evangélica. Y lo reitero, porque no hubiera mencionado esto sobre la banda en cuestión de no ser porque a diferencia de todas las demás, ellos incluyen cantos ortodoxos. Música religiosa rusa pues.

Desde ahí trazan la línea que los separa de todo lo anterior y más allá de un simple uso de cantos y coros, crea la atmosfera adecuada que fluya en armonía con el humor del black metal de manera muy interesante, tanto que en momentos podría pasar desapercibido si no prestas atención. Son piezas hermosas que enriquecen y brindan nuevo significado a lo que conocemos en esta vertiente extrema. Tambien aclaro que eso no rebaja la mezcla aplastante de su sonido pues lo suyo es black metal atmosférico crujiente, lleno de blast beats, crescendos imponentes y despliegue instrumental sobresaliente.

Ageless es único en sus elementos religiosos, pero bautizado en las aguas del oscurantismo visceral y despreciable. Los incluyo en esta sección no por ser suaves o nostálgicos sino por el uso de recursos contrastantes que de igual manera saben cautivar e inducir estados de reposo y calma. Seguro te dejará satisfecho hasta ser de tus favoritos, al menos para mí ya es imprescindible en este ámbito del 2016

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